Análisis: “Company of Heroes 2”
Company of Heroes se traslada al frío frente ruso. ¿Estás preparado para la Operación Barbarroja?
Así es precisamente como comienza el título, con una progresiva retirada hacia el núcleo más frío de la extinta Unión Soviética, huyendo de la poderosa Operación Barbarrojaurdida por Adolph Hitler para someter a su gran contrincante europeo. El resto de lo que pasó ya es historia y todo el mundo lo conoce, pero lo emocionante del programa es precisamente vivir en nuestras propias carnes cómo vamos huyendo de los distintos frentes hacia las gélidas entrañas de Rusia, y vamos abandonando las misiones que culminan con poco honrosas huídas ante la fuerza y la virulencia del Blitzkrieg alemán. ¿En qué se convierten nuestras retiradas? En una progresiva rotundidad de nuestras tropas y ejércitos, que van robusteciéndose conforme progresa el modo historia y nos introducimos en el frío, y que encajan perfectamente el sentido de progresión bien gradado que necesita cualquier campaña individual con la veracidad de unas huestes rojas que es cierto que se fueron vigorizando al mismo tiempo que se iban debilitando las alemanas.
La versatilidad es, por tanto, la norma principal de este progreso. Conforme van cambiando los escenarios también lo va haciendo la experiencia jugable, y es que no es lo mismo plantar cara a los nazis en el clima frío de Stalingrado, que hacerlo en el literalmente helado de las regiones del interior hacia las que nos iremos desplazando conforme discurra la modalidad off-line. Como medida es todo un acierto, y garantiza que las misiones son muy distintas, haciéndonos experimentar cómo es al principio ser "la presa" y después viendo cómo vamos llevando cada vez en mayor medida con una iniciativa en el carácter que es de lo que vive la experiencia Company of Heroes de la misma manera en la que en su momento lo hizo Dawn of War.
Todo esto se traduce en objetivos muy diferentes entre sí, que avalan conocer todos los entresijos de la compleja propuesta del programa. Estar al tanto al dedillo de cada tipo de unidad y sus fortalezas y debilidades es fundamental, y es que tanto el ejército alemán como el ruso son un complejo ecosistema en sí mismo que hay que experimentar a fondo antes de atrevernos a dar el salto de enfrentarse ante otro usuario humano en el multijugador. Se repite el piedra-papel-tijera que tan asentado está en el género RTS, lo que supone que, entre otros muchos casos, un ingeniero y sus explosivos son eficaces contra un blindado, pero que la infantería en cambio está sometida ante sus impenetrables metales. Sobre estos esquemas tan simples pero en realidad tan ricos se erige toda la experiencia del título, componiendo un lanzamiento del todo recomendable.
Los ingenieros son muy útiles para construir edificios y mecanismos de defensa, pero también tienen algún que otro as en la manga.
Ataca y Protege
Los aficionados que conocen el esquema del Company of Heroes original se sentirán extremadamente cómodos con una segunda parte que respeta lo suficiente su referencia y, al mismo tiempo, le añade también bastantes elementos novedosos para considerar al producto un juego innovador desde el punto de vista jugable. La base en cada escenario es una vez más la de capturar los puntos que nos proporcionarán recursos, que están repartidos dividiendo cada mapa en pequeñas áreas y que acaban generando sobre ellos encarnizadas peleas con nuestros adversarios para tomarlos y/o retenerlos: al fin y al cabo todo buen estratega sabe que de la posesión de capitales depende buena parte de la victoria.
En el título de Relic todo gira en torno a la recolección de combustible, a la munición, a los Puntos de Efectivos y, por último, al límite de capacidad de población que todos estos títulos tienen y que siempre acaba delimitando el tope de unidades que podemos poseer. Elcombustible y la munición no admiten mayores explicaciones, y se limitan a contabilizar en la parte inferior derecha de nuestro interfaz lo que podemos hacer en cuanto a la compra de vehículos, edificios y fases de batalla en el caso alemán, para la gasolina, y a usar habilidades o invertir en mejoras de cara a lo segundo. Para hacernos con sus fuentes de riqueza basta con capturar los puntos que llevan sus respectivos símbolos o, por el contrario, sencillamente ir uniendo áreas con nuestra base para que se incrementen como si de una red se tratara.
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